En esta ocasión te traigo un tema del que hace tiempo quería hablarte, la Marca Personal también conocido como Branding.

A la hora de poner en marcha un proyecto profesional el Branding es una de las primera cosas a tener en cuenta, ya que está directamente relacionado con la imagen que proyectas a tus futuros clientes, ya sea la tuya propia o la de tus servicios.

Esto es generalizado para cualquier proyecto, al final la Marca Personal está orientada a generar confianza en tus clientes y futuros clientes, aunque si tu proyecto está relacionado con la terapia, el Coaching o cualquier otro proceso de acompañamiento persona o grupal, la cosa se pone un poquito más delicada, ya que la confianza es mucho más importante en estos casos.

Para nosotros trabajar la Marca en profundidad supuso un antes y un después en nuestro proyecto. Pasamos una temporada en la que la mayoría de los colaboradores/clientes que nos venían eran difíciles y nos daban diversos problemas. Esto nos hizo parar y preguntarnos… ¿Qué estamos haciendo nosotros para que este tipo de cliente venga a nosotros?
Esta pregunta nos removió de tal manera que replanteamos la Marca de arriba a abajo, desde el logotipo, colores de la Marca, la forma de comunicar, una nueva web… todo de nuevo, incluso nuestra actitud. ¡¡¡Y el cambio ha sido espectacular!!!

Así que quiero compartir contigo algunas recomendaciones para empezar a crear tu Marca Personal como Terapeuta o Coach.

Encontrar lo que te gusta.

Parece algo sencillo aunque realmente no lo es, cuando en nuestras sesiones preguntamos a nuestros colaboradores/clientes ¿Qué es lo que te gusta hacer? La respuesta suele ser… Terapias, ayudar a la gente, acompañar a personas en el cambio, etc… Esto es muy bonito y queda muy bien, aunque la pregunta va un poco más profundamente.

Se trata de ser mucho más concretos con preguntas como… ¿Qué tipo de terapia te gusta más hacer? ¿A qué tipo de personas te gusta acompañar? ¿Cuál es el asunto que más te gusta trabajar con tus clientes?

Se trata de encontrar específicamente que SÍ te gusta y que NO te gusta. Esto te ayudará a conocer un poquito a tu cliente ideal y sobre todo a ser consciente de lo que realmente quieres trabajar en tu proyecto.

Conocerse uno mismo.

Si yo… ya me conozco!!… claro claro, no lo dudo. Aunque hacer una revisión de valores, creencias y comportamientos nunca está de más.

Haz una mirada interior y descubre cómo te relacionas con tu entorno y las personas que te rodean, con el dinero, con tu imagen. Explora cualquier cosa que se te pueda ocurrir y te ayude a descubrirte, además si salen temas interesantes siempre podemos ir a terapia que nunca está demás.

A fin de cuentas se trata de que tu Marca Personal sea realmente tuya y esté alineada contigo, sin que sea un producto de moda o tendencia, o porque los demás lo hacen lo hago yo también.

Compromiso con lo que haces.

Te vas a embarcar en una aventura tremenda, si es que no lo has hecho ya. Para esto hace falta estar totalmente comprometido con tu proyecto y tomar responsabilidad de tus acciones.
Compromiso, responsabilidad y profesionalidad son pilares fundamentales para el llegar a buen puerto, y no te olvides de la paciencia, la disciplina y la constancia.

Sisi, son muchas cosas, aunque te lo digo sinceramente, si no tienes claro esto del compromiso ni lo intentes.

Es necesario diferenciarte.

¿A qué te dedicas? …ah, pues hago terapia… Ya, ¿¿¿y por qué voy a elegirte a ti como terapeuta en lugar de a otro/a????
Esta es la pregunta del millón, si no encuentras lo que te hace diferente a tu “competencia” serás uno más del montón y poca gente te va a ver.

Hay muchas maneras de diferenciarte, por método, por tipo de intervención, por el tipo de asunto que tratas, etc… aunque seguro que si hay algo en ti diferente a los demás es tu filosofía de vida, tu forma de ser y tu carácter, …y esto es lo que más atrae de a las personas.

Ser consciente de los propios límites (para superarlos, o no).

“¿Pues sabías que está funcionando muy bien hacer videos para promocionarte? …Aahhhggg videos no, me da vergüenza, no se me da bien… nono ni hablar.”

Es este caso, siendo conscientes de que has topado con una limitación (creencia) tienes varias opciones, yo te propongo dos; o coges ese miedo de la mano y te pones a hacer videos, o buscas una alternativa a los videos, aún sabiendo que estos te pueden ayudar mucho en tu proyecto.

En realidad no hay una opción mejor que otra, lo importante es ser consciente de que hay limitaciones y hemos de hacer algo con ellas.

Relacionado con los límites también encontramos habilidades que se nos dan mejor que otras, en temas de diseño por ejemplo, si crees que hacer flyers o Presentaciones en Power Point para tus talleres y cursos no se te da bien del todo, pues sé consecuente con ello y busca ayuda profesional que para eso está. No tienes que saber de todo.

 

Como ves, esto de la Marca Persona tiene tela que cortar y es solo el principio. Lanzar un proyecto profesional es más que tener una web bonita, una estrategia de Marketing infalible y ser el mejor terapeuta o Coach. Trabajar detenidamente el Branding te proporcionará las bases para que todas las acciones que emprendas en tu proyecto tengan una garantía de éxito.

Espero que este artículo te haya ayudado o inspirado, y por supuesto si te apetece comentar o hacerme cualquier consulta aquí me tienes :-)

 

 

 

Todos nos hemos planteado en alguna ocasión la pregunta de ¿cuánto cobro por mis sesiones?, ya sea porque estés empezando o por eso de que ya toca una revisión de procesos y precios 💶 de nuestros servicios…

En las sesiones que realizamos de supervisión cuando tratamos este tema, los terapeutas y coaches suelen tener dificultades en fijar un precio en el que realmente se sientan satisfech@s. Esto puede ser a diversos motivos:

  • El precio es excesivamente bajo o alto en comparación a lo que se ofrece.
  • Miedo a poner un precio más elevado de la media y no tener clientes.
  • El típico… ¿qué pensarán de mi si pongo un precio «elevado»? ¡si acabo prácticamente de empezar!
  • El rollo de que ser muy solidarios y querer que todo el mundo pueda acceder a la terapia o proceso de Coaching.
  • Poner el precio «estándar» para evitar tener que vender-te (valorar-te).

Sólo con esto ya tienes para un rato de ‘meditación’ 🧘‍♀️ y darte cuenta de si realmente cobras lo que valen tu sesiones o cobras el precio generalizado.  A continuación desarrollo un poco los puntos de arriba, por si te ayuda a tener una visión más amplia sobre posibles mecanismos de evitación que utilizamos y así encontrar el valor real y consciente de tus sesiones.

¿Cuánto valen tus sesiones de #Coaching o #Terapia? Clic para tuitear

El precio es excesivamente bajo o alto en comparación a lo que se ofrece. 🎢

¿Cuánto valen tus sesiones?
¿Cuánto cobras por tus sesiones?

Hay una gran diferencia entre lo que valen tus sesiones y lo que cobras por ellas. ¿Qué crees que valen tus sesiones? Es decir, además de los factores implicados como gastos de sala/espacio de trabajo, autónomos, seguros, … también hay que tener en cuenta, ¿cuánto vale tu tiempo? ¿cuánto has invertido en formaciones? ¿cuánto estás invirtiendo en supervisarte y formación?.

Después de tener en cuenta todos los aspectos a la hora de valorar tu precio/hora, también ten presente si te sientes satisfech@ con el precio que cobras, evita caer en poco o demasiado, ves revisando en tu interior si te sientes en coherencia con lo que valen tus sesiones y lo que cobras.

Miedo a poner un precio más elevado de la media y no tener clientes. 😱

Buh! ¿Y quién dijo que 50€ de por vida es el precio medio? bla bla bla… Sea cual sea tu economía, la de tu cliente puede ser muy diferente. Aún así ten presente tu cliente ideal ¿qué gana al año o al mes? ¿qué sí podría costearse aunque le implique cierto esfuerzo?  A veces hay personas que dicen que no pueden pagar, cuando en realidad lo que tienen son otras prioridades y no quieren hacer el esfuerzo o quitarse de otros gastos para ir a terapia o Coaching, o simplemente no quieren invertir en su bienestar.

Ojo 👁 con esto por que puede ocurrir que te vengan clientes problemáticos, de esos que nunca están contentos o en el fondo no se implican en su propio proceso. Un dicho popular que dice Toni, es: «Si das cacahuetes, vendrán monos.» 🐒 . Te recomiendo que leas luego este artículo «Es el cliente quién hace bueno al servicio«.

Si das cacahuetes, vendrán monos. 🐵

El típico… ¿qué pensarán de mi si pongo un precio elevado? ¡si acabo prácticamente de empezar! 🤷‍♂️

¿Que acabes de empezar significa que tus sesiones son mediocres? ¿No ayuda en nada tu acompañamiento? ¿Haces otras cosas en lugar de atender a tu cliente en la sesión?  Si este es tu caso, busca tu equilibrio interior ese punto en qué estés en coherencia entre lo que ofreces y cobras.  Por ejemplo, puedes hacer unas sesiones de prácticas gratuitas (o por un precio simbólico pactado) y al X num de sesiones volver a negociar el precio. A partir de cuando te sientas segur@ empezar a cobrar lo que deseas a tus nuevos clientes.

Otra opción que suele funcionar es poner el precio por proceso en lugar de ponerlo por la sesión suelta, como si pusieras precio por proyecto aunque en este caso se trata de un proceso personal.

Algo que dijo mi terapeuta y resoné con eso fue «cada persona va al terapeuta que necesita, más allá de lo que haga o cómo». Para mi fue una lección de confianza, es decir, confiar en que mis clientes saben elegir y ellos deciden si quieren que les acompañe en su proceso o no.

Ser muy solidario y querer que todo el mundo pueda acceder a la Terapia o proceso de Coaching. 🌎💚

En serio, ¿no te cansas de escuchar este rollo super-happy-flower?  y mira que yo soy flower-power! 😂

Esto es como las normas de seguridad de un avión… antes de ayudar al otro a ponerse la mascarilla de oxígeno, primero ponte la tuya. Con esto quiero decir… si no tienes suficiente para vivir económicamente ¿cómo vas a ayudar a los demás? porque llegará el día que tengas que plantearte cambiar de trabajo o profesión y entonces de verdad no podrás ayudar como deseas.

¿Si no te cuidas tú, que haces como terapeuta-coach?… practica con el ejemplo que es la mejor manera de ser ‘terapéutico’. Muchos de los que emprendemos un proyecto es porque deseamos un estilo de vida y ser autónomos nos permite esto, como por ejemplo tener más tiempo, o trabajar en horarios adaptados a nuestras necesidades biológicas o de familia… Como emprendedor/a, ¿tienes la calidad de vida que deseas?

Con esto no digo que seas un rancio/a y que no hagas labor solidaria, con esto me refiero a que cobres lo que quieras cobrar y por ejemplo, si alguien lo necesita y te apetece, ofrécele sesiones gratis o pacta un intercambio (encuentra tu manera).

No caigas con «descuentos» u «ofertas» para ser supuestamente más accesible… acompañas a personas, no vendes patatas de oferta.

Poner el precio «estándar» para evitar tener que vender-te (valorar-te). 🙊

Píllate si te vendes con el precio «estándar» de tus sesiones cuando te preguntan por evitar tener que venderte. Revisa si resuenas con esto, si es por falta de auto-valoración o quizá necesites trabajar sobre tu cliente ideal o tu servicio para encontrar un modo en que te sea fácil explicarte y transmitir lo que haces.

Hazte fácil la labor comercial.

Para vender-te de manera más fluida, puedes prepararte un pequeño guión con lo esencial y explicárselo a algún amig@ y que te de feedback. Éste guión puede ser algo corto tipo elevator speech o un poco más elaborado.  La buena noticia es que a no ser que poseas super poderes, se aprende practicando.

Estos son asuntos en que nos hemos ido encontrando en sesiones de acompañamiento a terapeutas y coaches emprendedores, por lo que naturalmente es posible que no te resuene nada de lo comentado anteriormente o si.

Se trata de poner consciencia e ir revisando si estás satisfecho/a con el precio en que te vendes, no hay nada bueno ni malo… si lo crees necesario en cualquier momento puedes poner atención a qué ocurre y buscar de nuevo tu equilibrio y bienestar en este tema. 🙏

¿Quieres que desarrollemos juntos tus productos o servicios?
Si necesitas asesoramiento y trabajar en profundidad tu proyecto. Esto seguro te interesa.

Cuando te dimos nuestras razones sobre por qué deberías convertir tu web en tu casa, también te mencionamos la importancia de tener un blog actualizado donde ofrecer contenidos relevantes. Lo que no te advertimos entonces es la disciplina, constancia que comporta alimentar un buen blog. En realidad supone un desafío constante, pero eso seguro que ya lo has descubierto, ¿verdad?

En Dflyweb si hay algo que perseguimos con nuestros artículos en nuestro blog es acompañarte en la aventura de comunicar tu mensaje y tu proyecto: explicar al mundo lo que haces, cómo lo haces, porqué lo haces y para quién lo haces.

Un blog es una de las mejores herramientas que tienes para posicionarte como marca, y en los días de blog-queo es importante contar con una estrategia de contenidos que te saque del apuro.

¿Verdad que ese traje tan antiguo que tienes sigue cosechando miradas cada vez que te lo pones? Eso sucede porque hay algo en él que lo hace atemporal y porque tú, tal vez sin darte cuenta, siempre que lo vistes lo luces de diferentes maneras: con zapatos distintos, con otro peinado, con un bolso diferente… Algo parecido ocurriría con tus artículos si un día decides recuperar, reutilizar y revisar viejos contenidos. Seguramente tus seguidores los volverían a leer y a compartir, porque verían en ellos algo diferente y que atraería su atención, como sucedió con tus primeros escritos.

En los días de blog-queo es importante contar con una estrategia de contenidos que te saque del apuro. Clic para tuitear

¡Piénsalo! Si cuando creaste tu blog, desde el principio, siempre te preocupaste por aportar valor con tus contenidos, es muy probable que en todos ellos sigan habiendo ideas vigentes apenas mencionadas, y que esperan el momento oportuno para ser desarrolladas en mayor profundidad en nuevos artículos. ¿Por qué no lo haces? Aportarías más datos y una nueva visión sobre el tema en cuestión y eso significaría que no sólo has generado un nuevo contenido para compartir sino que has recuperado y ampliado ideas de un viejo artículo que ya publicaste hace tiempo. ¿No te parece fantástico?

Todo pasa por el enfoque, por cómo darle nueva vida a tus contenidos y ampliar su valor y radio de acción.

¿Qué pasaría si aquel post en el que explicabas los beneficios de contratar tus servicios se convirtiese ahora en un vídeo en el que hablas de ello mientras conversas con uno de tus clientes?…

Ten presente esta regla: Un buen contenido nunca es de un solo uso. En realidad, cualquier contenido puede volver a publicarse, mejorarse, ampliarse e incluso cambiar de formato.

Si te hemos convencido y te gustaría saber cómo hacerlo pero nos sabes por dónde empezar, en la siguiente lista te damos algunas pautas para tu estrategia de contenidos:

  1. Utiliza los enlaces: Cuando expliques algo que guarda relación con una historia que desarrollaste en un post antiguo, ¡pon un enlace a ese post! Hazlo siempre, y le estarás dando a tu lector más argumentos, le ampliarás la historia que le estás contando, y él te lo agradecerá. Nunca olvides esto: con tus contenidos fidelizas y atraes público a tu web.
  1. Crea una etiqueta, como por ejemplo #losmásleídos y haz un post que resuma tus artículos más relevantes sobre un tema en particular. Así, además, estarás creando una oportunidad para que esos viejos post vuelvan a ser distribuirlos en las redes sociales. Recuerda siempre también esto: a tu proyecto le interesa ser visible en los medios sociales, pues ellos actúan de altavoz.
  1. Crea infografías, tutoriales e incluso vídeos a partir de viejos contenidos. Dales nueva vida con sólo cambiarles el aspecto. Otra regla para recordar: ¡El formato sí cuenta!
  1. Explota tu vena creativa, y piensa en todas las posibilidades que tienes de contar la historia que te interesa. Revisa tus primeros artículos y anota todo lo que tienen en común. ¿En qué son recurrentes? Si los analizas, te darás cuenta realmente de qué ideas latentes en ellos necesitas seguir desarrollando y ampliando para ir más lejos con tus contenidos y darle a tus lectores lo que necesitan. ¡Alimenta la curiosidad de tu público y sus ganas de saber más! Eso siempre es positivo.
  1. ¿Has pensado que tal vez recopilando algunos de tus viejos posts tendrías material suficiente como para plantearte hacer una guía? Si lo haces incluso podrías tener esa guía en un lugar destacado en tu web y regalársela a tus suscriptores.

¿Te hemos ayudado a salir del blog-queo? ¡Esperamos tus comentarios!

En Dflyweb tenemos claro que

ser emprendedor es una actitud, una manera de ser y de vivir. Clic para tuitear

El emprendedor es un líder y un gran currante, también un soñador, alguien con ideas y pragmático a la vez. Sobre todo, es alguien tenaz, optimista, apasionado por lo que hace y sin temor a asumir riesgos. ¡Ahí es nada! Pero además, estarás de acuerdo en que flexibilidad y capacidad de comunicación son cualidades que la sociedad del momento exige cada vez más.

Como emprendedor, ¿te sientes reflejado en el perfil que hemos dibujado? Sea como sea, estamos seguros de que reúnes muchas de las cualidades que hemos mencionado, pero ¿qué tal andas de recursos? Para no dispersarte, centra tu atención en estos tres, porque son de los más importantes y necesarios para emprender orientados y con buen rumbo:

 

1. DEDICAR TIEMPO:

Para emprender hay que echarle horas al proyecto, hay que desarrollar actitudes y aptitudes, conocer dónde está nuestro talento, eso que nos hace diferentes, y, sin dudarlo, más que nunca importa nuestra capacitación en los temas concretos que afectan al proyecto que defendemos. Este es uno de los recursos más importantes en la vida del emprendedor: capacitarse y aprender constantemente y persistir en el empeño de adquirir conocimiento continuamente, especialmente en el ámbito en el que se enmarca el proyecto que se está emprendiendo. Así que ármate de paciencia, porque emprender es una carrera de fondo. Pero la buena noticia es que el tiempo, aunque suene a paradoja, nunca se acaba, siempre hay tiempo para seguir formándose. Únicamente tienes que buscarlo.

 

2. ESPECIALIZARSE:

Hoy, que tanto escuchamos hablar de talento y oportunidades, es muy importante ser capaces como emprendedores de adaptarnos al contexto de aprendizaje continuo, porque el escenario actual si algo demanda y requiere es profesionales de alto rendimiento en todas las áreas de un negocio: especialistas comprometidos. Poniendo la energía, la pasión y el enfoque en el objetivo que perseguimos. ¡Enfatizando aquello en lo que somos talentosos! No solo hay que trabajar duro en aquello que nos cuesta para aprender a hacerlo mejor, hay que saber desarrollar también lo que se nos da bien y nos gusta porque así, además de estar trabajando para conseguir ser capaces de hacerlo todavía mejor, estaremos andando por el camino que conduce a la satisfacción personal.

 

3. EMPEZAR A COMUNICAR:

Tú eres el protagonista de tu negocio, y las redes sociales en la actualidad son el lugar para empezar a comunicar tu idea. ¿Quién mejor que tú para hablar de tu proyecto y venderlo? ¿Te has parado a pensar que en el social media es donde puedes dialogar y, además, escuchar lo que dice de ti tu audiencia? Escuchar es vital, porque si lo haces podrás empezar a tener feedback, calibrar el rumbo que llevas y hacer ajustes en el desarrollo y visibilización de tu proyecto. Y nunca olvides algo que es fundamental para todo emprendedor en cuestiones de comunicación: saber presentar el proyecto para, llegado el caso, convencer a inversores. Nos referimos al famoso Elevator pitch, breves presentaciones muy bien estructuradas destinadas a la venta y a convencer y el mejor arma, en cualquier oportunidad que se nos presente, para despertar en los otros interés y curiosidad por nuestro proyecto, ¡y todo en menos de 2 minutos, lo que dura un viaje en ascensor!

 

Para acabar y a modo de mantra, podríamos resumir todo lo anterior en una única idea:

Para emprender el recurso más importante es y será siempre invertir en uno mismo.
Nunca lo olvides, apuesta por ti.

 

¿Quieres desarrollar tu proyecto en equipo?
Si necesitas asesoramiento y trabajar en profundidad tu proyecto, esto seguro te interesa.

 

“Siembras un pensamiento, cosechas una acción; siembras una acción, cosechas un hábito; siembras un hábito, cosechas un carácter; siembras un carácter y cosechas un destino”.  Yogui Ramán

Si eres emprendedor ya te habrás dado cuenta de lo bueno que debes ser gestionando tu tiempo diario, porque también te habrás dado cuenta que de ello dependerá en gran parte el éxito o fracaso de tu proyecto.

Y a estas alturas también sabes que para conseguir la oportunidad que buscas y lograr tu objetivo no basta con poner a trabajar tus ideas y tu talento. Necesitas el motor de la disciplina y de la planificación. ¿Cómo gestionas tu tiempo? ¿Eres productivo en tu día a día? ¿Sientes que te rinden las horas?

Un día sólo tiene 24 horas. No hay día más largo que otro, y los días son iguales para todo el mundo. ¡Y esto es una buena noticia! porque te sitúa en igualdad de oportunidades con tus competidores.

La clave está en cómo ser más efectivo, para aprovechar al 100% las oportunidades que lleguen o que tú mismo provoques y no dejarlas pasar por “falta de tiempo”…

Hay días que se van sin pena ni gloria y otros en los que todo fluye y tus horas rinden el doble como por arte de magia. ¿Por qué nadie te ha explicado cuál es la fórmula para hacer que todos los días sean igual de productivos?

¡Un momento! Pensándolo bien, la fórmula la conoces perfectamente, aunque quizás de forma inconsciente: horas de dedicación + kilos de esfuerzo + mucha, mucha, disciplina acompañada de una buena planificación de tareas.

Lo que debes preguntarte es: ¿aplico la fórmula cada día?

Nuestro consejo es que comiences a desarrollar el talento que tienes como gestor de tu tiempo, porque tus horas de trabajo son el recurso más escaso y más valioso que tienes y si quieres llevar adelante tu proyecto debes sacar a esas horas el máximo y mejor rendimiento.

Horas de dedicación +esfuerzo +disciplina +planificación =Gestión del tiempo Clic para tuitear

¿Por dónde empezamos?

Es así de sencillo: por diferenciar lo que es urgente y lo que es importante de todo lo que no lo es.

En el libro “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva” lo definen así:

1. IMPORTANTE y URGENTE: Cosas que debes hacer AHORA

· Crisis
· Problemas apremiantes
· Proyectos con fechas que vencen

2. IMPORTANTE aunque NO URGENTE: Cosas que requieren MÁS TIEMPO

· Planificación estratégica
· Construir relaciones
· Nuevas oportunidades

3. URGENTE aunque NO IMPORTANTE: Cosas que puedes DELEGAR

· Interrupciones
· Algunas llamadas
· Correo
· Algunos informes
· Reuniones
· Compromisos sociales

4. NO URGENTE Y NO IMPORTANTE: Cosas que son PASATIEMPOS

· Trivialidades
· Ajetreo inútil
· Actividades agradables
· Pérdidas de tiempo
· Algunas llamadas
· Algunas cartas

Hay que priorizar y no desperdiciar energías, y eso pasa por estar alerta y pillar por sorpresa a los ladrones del tiempo cuando hacen acto de presencia. Su objetivo es distraerte de tus prioridades, ¡por eso debes estar muy atento!

¿Quiénes son los ladrones de tu tiempo?: Llamadas innecesarias y excesivas, reuniones mal organizadas que se eternizan y no llevan a ninguna solución, incapacidad para decir “no”, correos que se pierden en explicaciones y que no van al grano y que te llevan a una espiral de enviar y recibir, postergación de decisiones, tendencia a abarcar demasiado y no saber delegar…

La buena noticia es que puedes luchar contra ellos… ¡y vencerlos!

¿Te hemos convencido ya? Si necesitas que sea alguien más sabio quien te lo diga, aquí tienes a Séneca, él afirmaba que “ningún viento es favorable para aquél que no sabe a dónde va”.

Si quieres seguir reflexionando sobre ello, te proponemos que veas este vídeo sobre los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, basado en el best seller del mismo título de Stephen Covey, publicado en 1989 y que hoy todavía es vigente.

Para acabar, un pequeño y último ejercicio: cuando acabes tu jornada laboral pregúntate: ¿Qué he hecho en el día de hoy que, en realidad, no necesitaba haber hecho? ¿Qué podría haber delegado en otros? ¿Qué ladrón me ha hecho perder otra vez el tiempo? ¿Qué podría hacer mejor de lo que hago?…

Si generas hábitos de planificación y aprendes a priorizar y a dar el lugar que merece a lo que es urgente y a lo que es importante, verás que todo te costará cada vez mucho menos. ¡Todo es cuestión de proponérselo!

Emprender con éxito tu proyecto profesional.

En esta ocasión quiero compartir contigo algunas recomendaciones para emprender con éxito tu proyecto profesional.

Recomendaciones para emprender con éxito tu proyecto profesional. Clic para tuitear

Son algunas sencillas ideas, que por experiencia propia, pueden ayudarte a enfocarte mejor teniendo en cuenta algunos conceptos que en ocasiones nos pasan desapercibidos, ahí van.

 “No crees tu proyecto con la idea de hacerte rico”

Ya que si es así vete olvidando de ganar dinero, ¿paradójico verdad?. Si tu motivación depende de hacerte rico probablemente a la que algo salga mal abandonaras tu proyecto. Haz lo que de verdad te apasiona y te motiva, comprobarás que el dinero será una consecuencia.

 “Olvídate de vender lo que tú quieras, sino lo que la gente necesita”

Ya se.. tienes la mejor idea del mundo y lo vas a petar! De todas maneras no te olvides salir a la calle, consultar con tus posibles clientes y con la gente de tu mismo sector. A partir de aquí empieza a replantearte tu idea y adaptada a lo que tus clientes necesitan.

 “Aunque parezca mentira, vas a tener competencia”

¡Sorpresa!, por si no lo sabías hay otra gente que va a vender lo mismo que tú. Es difícil que estés solo en el mercado, así que hecha un vistazo y empieza a centrarte en aquella característica que te diferencia.

 “¿Esperas que tus clientes te llamen a la puerta?”

Si si… parece mentira pero no van a venir a buscarte a casa. Así que toca mover el culete, salir a la calle, participar en eventos y aprovechar cualquier oportunidad para que tus potenciales clientes te conozcan. Sal a buscarlos, están ahí fuera esperándote.

 “Tomar decisiones tú solo es asumir un gran riesgo”

Según tu proyecto se va haciendo grande se te presentarán decisiones más complejas. Recuerda que no estás solo en el mundo, lo más probable es que a otros les haya pasado lo mismo que a ti. No dudes en preguntar y consultar a personas especializadas. Buscar asesoramiento, te ahorrará algún que otro susto.

 “Revisa tus estado financieros con frecuencia”

Asume que la gestión de tu economía va a cambiar, eso de un sueldo fijo a final de mes pasó a la historia. Aprende a trabajar para tener ingresos a dos o tres meses vista. Adminístrate cuidadosamente, destinado presupuestos para gastos, inversiones, y además te llegará para algún caprichito.

 “Tú eres la imagen de tu marca”

Ahora tú eres tu marca, quiero decir con esto que tu imagen, cómo te comunicas, tu comportamiento, actitud, etc…, hablan de ti y tu empresa. Así que no lo olvides, donde tú estés está tu proyecto contigo.

Hasta aquí las recomendaciones de hoy, espero que te sean de utilidad y no dudes en compartirlas con quien sientas que le pueden resultar de ayuda.